Está claro que el Presidente Donald Trump no deja a nadie indiferente. Ya a principios de 2017 cuando el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy conversó por primera vez por teléfono con el recién nombrado Presidente de los Estados Unidos de América, éste último se encargó de recordarle el compromiso asumido por los miembros de la OTAN, entre ellos España, en la cumbre de Gales de 2014 de elevar el gasto en defensa hasta el 2% del PIB. España, actualmente es uno de los socios con un peor gasto en defensa, solo por delante de Bélgica y Luxemburgo.

Pocas semanas llevaba de inquilino en el Palacio de la Moncloa Pedro Sánchez cuando recibió una carta del Presidente Trump instando, no únicamente a España, sino a otros países de la OTAN a que aportasen más dinero a dicha Organización, misiva a la que el Presidente del Gobierno Español contestó aprovechando su reunión con el secretario general de la Alianza Atlántica haciendo hincapié en que la contribución de España a la OTAN no debe medirse únicamente en porcentaje de gasto, sino que hay que tener en cuenta otros parámetros, como la contribución en tropas sobre el terreno y el número de misiones internacionales en el que están presentes nuestros soldados.

Está claro que tras la última cumbre de la OTAN celebrada esta semana, las palabras del Presidente Sánchez no han convencido a su homólogo norteamericano, puesto además de “regañar” a algunos miembros de la OTAN, entre ellos España, ha pedido que el gasto militar de los países miembros de la organización pase a ser del 4% del PIB en vez del 2% comprometido en Gales.

Un país como España, por su situación geoestratégica, dimensiones, historia, industria y peso en Europa no puede permitirse gastar únicamente el 0,93 % del PIB en materia de defensa. Con la llegada al poder del ejecutivo socialista, se ha llegado a temer por algunas inversiones comprometidas por la anterior Ministra de Defensa, pero por lo visto, tras el rapapolvo del Presidente Donald Trump a sus socios de la Alianza Atlántica, el Presidente del Gobierno España ha decidido asumir el compromiso de la Ministra Cospedal de elevar el gasto en defensa hasta  el 2% en 2024.

Se trata, sin duda, de una buena noticia tanto para las Fuerzas Armadas como para la industria nacional. España debe contar con unas Fuerzas Armadas profesionales, modernas y bien equipadas que permitan a nuestro país, no solo participar en misiones en el extranjero apoyando a otros países aliados (El Sahel, Irak, etc.), sino que España debe liderar muchas de esas misiones, sin olvidarnos del cometido que el artículo 8 de la Constitución Española otorga a las Fuerzas Armadas. Tenemos unas Fuerzas Armadas capacitadas para ello que han demostrado que están preparadas por su alta cualificación y profesionalización.

El incremento en el gasto contribuiría además a desarrollar la industria en nuestro país, no únicamente la industria militar, sino también la civil, puesto que mucha de la tecnología usada por nuestros Ejércitos tiene también después su correspondiente utilidad en el ámbito civil. Quizás un mayor incremento en el gasto en defensa haga que en un futuro no seamos tan dependientes de la tecnología de otros países, incluido los Estados Unidos de América. Queda claro que Donald Trump es el mejor aliado de España en materia de defensa.

Jorge García Carrique, Abogado

 

Imagen: www.lainformación.com

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