A mediados de octubre fue publicado el documento que es la fiel exposición de una estrategia. Después de constatar que el ambiente estratégico que anunciaba el Libro Blanco de 2013, con su pluralidad de amenazas, se ha cumplido, convirtiendo la situación mundial en inestable e incierta, en el que las fuerzas armadas francesas se enfrentan a crisis simultáneas, complejas y separas en el espacio.

La revisión reconoce que el sistema internacional que emergió tras la Guerra Fría ha dado paso un contexto multipolar sujeto a cambios profundos. Inestabilidad e incertidumbre son sus rasgos dominantes. Destaca como rasgo principal del ambiente el alto ritmo de la revolución tecnológica y que su utilización civil abre la puerta a la aplicación militar de inteligencia artificial, robótica, sistemas y biotecnología, afirmando que la capacidad de Francia para incorporar esos cambios disruptivos determinará si puede mantener capacidad operativa. Enuncia que la soberanía digital se convierte en una prioridad.

Francia busca dos objetivos: mantener su autonomía estratégica y apoyar la construcción de una Unión Europea más fuerte. Expone que tras el Brexit, será el único miembro de la UE con armas nucleares y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Para mantener la libertad de acción pretende renovar los componentes de su disuasión nuclear que supone mantener el esfuerzo de inteligencia para operar cinco funciones estratégicas: disuasión, prevención, protección, intervención, conocimiento y anticipación. Promueve la resiliencia de sectores vitales nacionales, sobre todo a las nuevas amenazas.

Respecto a las fuerzas armadas la Revisión es explícita: mantener el modelo de amplio espectro y equilibrio militar es esencial para que Francia mantenga la independencia nacional, autonomía estratégica y libertad de acción. Indica que, en una ambiente operativo muy demandante, el modelo militar debe incorporar todas las técnicas y capacidades necesarias para obtener los efectos deseados contra todas las modalidades de amenazas y enfrentamientos, y ser capaces de participar en operaciones de alta intensidad en el multidominio: terrestre, marítimo, aéreo y el ciberspacio.

Las fuerzas armadas deben ser capaces de actuar autónomamente en la disuasión nuclear, la protección de su territorio y accesos, así como inteligencia, operaciones de mando y control, operaciones especiales y en el ciberespacio. El documento deja claro que, de esta manera, Francia será capaz de forjar partenariados y tomar responsabilidades en el ámbito de la “nación marco”. Deja claro que estas capacidades solo las poseen unas pocas potencias.

Se incita a mantener el incremento presupuestario de la Defensa, considerando la actualización de las capacidades militares y la preparación para el futuro. Las nuevas inversiones deben de apuntar a inteligencia, mando y control, entrada en fuerza y sostenimiento. Respecto al personal, el mantenimiento del atractivo de la carrera es esencial, así como la retención, junto con el reconocimiento nacional de su misión.

La innovación tecnológica la afronta la Revisión en toda su importancia preconizando la “remoción de barreras” entre los sectores civiles y militares, de forma que conforme el diseño y gestión del armamento y programas de adquisiciones. Debe de promocionarse la relación entre el mundo de la defensa y otras áreas nacionales de investigación para mejorar las capacidades de planeamiento a largo plazo, planeamiento estratégico y agilidad operativa. El reclutamiento y retención de talento son fundamentales para el necesario cambio de cultura que permita la transformación.

La Revisión afronta el carácter estratégico de la base tecnológica y la industria de Defensa relacionando el dinamismo en esos campos como un asunto de soberanía y pilar de la autonomía estratégica. Preconiza formar parte de una clara y coherente industria europea de Defensa. Termina la directriz: “Más que nunca, Francia necesita un equilibrio entre financiación propia, actividades civiles y exportaciones, dado lo crítico que es para una industria competitiva de Defensa y el mantenimiento actualizado de capacidad de producción”.

La Revisión Estratégica del presidente Macron es el documento de su clase más avanzado en Europa y puede tomarse de referencia. Contiene elementos de la “Third Offset Startegy” estadounidenses. Si nuestros vecinos consiguen llevarla a cabo, cumplirá su finalidad de autonomía estratégica.

Enrique Fojón, Doctor en Relaciones Internacionales

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