{"id":2692,"date":"2018-12-16T15:48:02","date_gmt":"2018-12-16T14:48:02","guid":{"rendered":"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/?p=2692"},"modified":"2019-04-17T16:32:22","modified_gmt":"2019-04-17T15:32:22","slug":"andersen-yihad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/andersen-yihad\/","title":{"rendered":"Andersen y la Yihad"},"content":{"rendered":"<p>Paper 5\/2018<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">.<\/span><\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong><\/p>\n<p>La contranarrativa frente al terrorismo yihadista y muy especialmente contra el desarrollado por el Estado Isl\u00e1mico se ha esforzado en resaltar como uno de los argumentos principales para deslegitimarlo, que la interpretaci\u00f3n del Islam que hacen los seguidores de este grupo es una falsificaci\u00f3n del Islam real. Seg\u00fan un argumento repetido en innumerables ocasiones \u2013muchas de ellas por personas completamente ajenas a la religi\u00f3n del Profeta-, el Estado Isl\u00e1mico \u201cni es Estado ni es Isl\u00e1mico\u201d, puesto que el Islam, que es presentado por estas personas como una \u201creligi\u00f3n de paz\u201d, rechaza la violencia. Sin embargo, y en contraste con esta tesis, muchos grupos yihadistas, y el Estado Isl\u00e1mico de forma preeminente, se caracterizan por contar entre sus filas con destacados te\u00f3logos del Islam. Este art\u00edculo pretende poner de manifiesto la posibilidad de que la interpretaci\u00f3n realizada por las corrientes m\u00e1s extremistas del Islam sea, en realidad, el Islam mismo y que, por tanto, la contranarrativa creada en Occidente no sea la adecuada para afrontar el problema.<\/p>\n<p>_____<\/p>\n<p><strong>Contranarrativas frente al yihadismo: la batalla del relato<\/strong><\/p>\n<p>El tema de la contra narrativa es uno de los que m\u00e1s r\u00edos de tinta ha hecho correr en los \u00faltimos a\u00f1os en los foros especializados contra el terrorismo, sean acad\u00e9micos, gubernamentales o de seguridad. Para este art\u00edculo, entenderemos la contra narrativa como el conjunto de acciones tendentes a desmontar el argumentario sobre el que los terroristas de cualquier signo tratan 1) de legitimar sus inmorales acciones, 2) de dar a conocer sus reivindicaciones y 3) de incitar a eventuales simpatizantes a unirse a su causa.<\/p>\n<p>Del fen\u00f3meno se han ocupado ampliamente autores como Federico Aznar, que explica la necesidad de los terroristas de comunicarse -de transmitir su \u201crelato\u201d o \u201cnarrativa\u201d- en su general falta de expectativas en el plano estrictamente militar por lo reducido de sus medios, capacidades, apoyos o recursos. El terrorismo es, para Aznar, <em>\u201cuna guerra limitada, un modelo extremo de guerra asim\u00e9trica en el que lo militar se reduce al m\u00ednimo. Su victoria s\u00f3lo puede ser limitada e indirecta, negociada; no aspira a la derrota del oponente sino a una imagen. Su reducido n\u00famero es apto para operar (el secreto obliga) no para vencer; y adem\u00e1s no tiene capacidad ni intelectual ni humana para gestionar la victoria<\/em>\u201d. Es, por tanto, \u201c<em>un fen\u00f3meno medi\u00e1tico que implica acciones t\u00e1cticas para influir pol\u00edticamente. [Las actuaciones terroristas] Son actuaciones que superan su objeto. Su pr\u00e1ctica encarna la de un publicista; un mensaje, el simbolismo y la cualidad de lo inesperado para atraer la atenci\u00f3n del p\u00fablico objetivo<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Casebeer y Russell han estudiado la importancia de aprender a entender la narrativa del terrorismo que en muchos casos y particularmente en el caso del terrorismo yihadista est\u00e1 relacionado con una visi\u00f3n del mundo espec\u00edfica y con\u00a0 una tradici\u00f3n literaria centenaria en la que aparecen autores -como Sayid Qutb o Ibn Taimiyya- generalmente desconocidos en Occidente.<\/p>\n<p>Del contenido del discurso de los terroristas se han ocupado autores como De la Corte, Moreno y Sabucedo, que se han fijado en la importancia del discurso del terrorista como forma de legitimaci\u00f3n apelando a fines elevados y trasladando la responsabilidad de las agresiones a las v\u00edctimas o a los gobiernos cuya legitimidad se pretende conculcar. La victimizaci\u00f3n, como tema recurrente en las narrativas de los grupos terroristas tambi\u00e9n ha sido puesta de manifiesto gracias a los trabajos de Bandura, Osofsky y Zimbardo.<\/p>\n<p>El terrorismo de la cuarta oleada<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[i]<\/a>, -el terrorismo religioso- y en concreto el terrorismo de corte salafista yihadista, es muy particular en lo que se refiere a la comunicaci\u00f3n p\u00fablica y transmisi\u00f3n de su relato por cuanto gran parte del mismo est\u00e1 contenido en el libro sagrado del Islam. El debate de si la interpretaci\u00f3n que los yihadistas violentos hacen del Cor\u00e1n es o no la correcta debe ser dilucidado por las jerarqu\u00edas religiosas musulmanas (sean estas las que sean, puesto que el Islam no reconoce, en su vertiente sun\u00ed mayoritaria ni la interpretaci\u00f3n del texto \u2013que ha de ser asumido \u00edntegramente- ni un\u00a0 magisterio transmisible por un clero regular).\u00a0 A este respecto, el pol\u00e9mico intelectual suizo Tariq Ramad\u00e1n afirma que \u201c<em>en el Cor\u00e1n no hay espacio para el escepticismo o la duda moral, ni tampoco existe la lucha entre Dios y el hombre, tan presente en la Biblia<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de lo anterior, no faltan quienes, sin tener la m\u00e1s m\u00ednima vinculaci\u00f3n con el Islam, se erigen en jueces de la realidad de \u00e9ste con diversos prop\u00f3sitos, siendo los m\u00e1s respetables de ellos evitar la radicalizaci\u00f3n de individuos vulnerables y prevenir amalgamas y generalizaciones que puedan derivar en inculpaciones injustas de individuos inocentes. No es infrecuente que al emitir sus benevolentes juicios\u00a0 insistan en que el ejercicio de la violencia es algo totalmente ajeno al Islam, al que califican con frecuencia de \u201creligi\u00f3n de paz\u201d; sin embargo, la enormemente profusa cantidad de citas cor\u00e1nicas invitando a ejercer la violencia contra el adversario que aparecen en las reivindicaciones de los grupos terroristas yihadistas es un hecho que no puede ser soslayado si se quiere estudiar el fen\u00f3meno con objetividad.<\/p>\n<p>Desde luego no hay que caer en la generalizaci\u00f3n y la condena en masa de los seguidores de la Fe del Profeta. La inmensa mayor\u00eda de musulmanes no est\u00e1n dispuestos a ejercer la violencia contra sus semejantes aun cuando estos no sean miembros de la comunidad de los creyentes, por alguna \u00edntima restricci\u00f3n de conciencia que les lleva \u2013tal vez il\u00edcitamente, por desgracia, y ah\u00ed radica el problema- a obviar algunas\u00a0 frases del Cor\u00e1n y los Hadices o a interpretarlas desde un prisma ben\u00e9volo.<\/p>\n<p>Supongamos que los libros sagrados de una hipot\u00e9tica religi\u00f3n fueran un canto esperanzado e inspirador al amor de Dios a los hombres, al amor entre los hombres entre s\u00ed, al perd\u00f3n de las faltas. En esas circunstancias, si la mayor\u00eda de los seguidores de esa religi\u00f3n fueran activamente violentos y unos pocos insistieran en que se han apartado del mensaje de los libros sagrados es claro que la posibilidad de poner fin a la violencia radicar\u00eda en la correcta interpretaci\u00f3n del mensaje contenido en esos libros. Analizando ese contenido se podr\u00eda desposeer a los violentos \u2013en un esfuerzo probablemente largo y en ocasiones doloroso- de argumentos en los que basar su comportamiento. En ese caso nadie pretender\u00eda soslayar la que quiera que fuese la literalidad de esos libros, y se les reconocer\u00eda el inmenso valor de su integridad. Esta, y no la cantidad de individuos obrando pac\u00edfica o violentamente, ser\u00eda la base de una aproximaci\u00f3n acertada al problema.<\/p>\n<p>De forma similar, en el caso que nos ocupa, no se trata de discernir si los musulmanes en general son o no violentos, cuando es obvio que la mayor\u00eda no lo son y merecen ser tratados con toda justicia y caridad como cualquier ser humano. El quid de la cuesti\u00f3n, no radica en los millones de musulmanes esencialmente justos y buenos en su vida personal y en su relaci\u00f3n con los dem\u00e1s sino en si el Islam ampara y justifica el recurso a la violencia de una forma lo bastante expl\u00edcita como para que los terroristas puedan sentirse legitimados y aun interpelar al resto de la comunidad de los creyentes acus\u00e1ndoles de no ordenar el bien y no prohibir el mal (3:10). Ordenar y prohibir.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Difusi\u00f3n del mensaje y rechazo de suced\u00e1neos<\/strong><\/p>\n<p>Consecuencia de la relaci\u00f3n directa que los terroristas yihadistas aseguran que existe entre sus acciones y la voluntad de Al\u00e1, es que la transmisi\u00f3n de su mensaje \u2013o de parte de su mensaje al menos- cuenta con una mir\u00edada de altavoces; potencialmente tantos cuantos minaretes y escuelas cor\u00e1nicas existan. Cada vez que un im\u00e1n explique las suras At Tawba, o Al Maida, tendr\u00e1 que elegir entre obviar las aleyas en las que se invita a matar a los no creyentes donde quiera que les encuentre (9:66), o a no ser amigo de jud\u00edos o cristianos (5:51)<a href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[ii]<\/a>.\u00a0 Es decir, la interpretaci\u00f3n violenta del Islam, correcta o no, puede ser propagada f\u00e1cilmente incluso aprovech\u00e1ndose de una pr\u00e1ctica en principio inocente de esta religi\u00f3n, como es acudir de buena fe los viernes a una mezquita siempre y cuando su im\u00e1n resulte ser radical.<\/p>\n<p>Este inter\u00e9s por la transmisi\u00f3n del relato yihadista se ha disparado, especialmente, tras demostrar el Estado Isl\u00e1mico \u2013que si bien atraviesa en este momento horas bajas ha sido la mayor amenaza a la seguridad mundial en a\u00f1os, y ha constituido un califato, hecho de enorme importancia para los musulmanes- que no s\u00f3lo contaba con la transmisi\u00f3n \u201cpastoral\u201d de su narrativa, muy popular en algunas zonas de Irak y Siria, sino que dominaba el arte de la propaganda.<\/p>\n<p>Sin embargo, en muchos aportes acerca de contra narrativa, en lo que se refiere al relato capaz de erosionar el atractivo que el terrorismo yihadista tiene para un determinado sector de poblaci\u00f3n, parece subyacer una idea de marketing que probablemente\u00a0 no sea una estrategia adecuada<a href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[iii]<\/a>. De hecho, la fabricaci\u00f3n de un relato por parte de aquellos a los que la comunidad potencialmente vulnerable a la radicalizaci\u00f3n violenta percibe \u2013aunque sea vagamente-\u00a0 como a sus enemigos tiene muchas posibilidades de predisponer en contra a esa misma comunidad, como ponen de manifiesto Braddock y Horgan. Estos autores han se\u00f1alado de manera muy interesante que las sociedades con culturas muy basadas en el argumento de autoridad y en el liderazgo de jefes legitimados por la tradici\u00f3n son refractarias a las argumentaciones que perciben como propias de individuos que se oponen a sus l\u00edderes.<\/p>\n<p>A pesar de la advertencia de Braddock y Horgan, se repite con entusiasta insistencia desde esferas ajenas a la cultura y la religi\u00f3n isl\u00e1mica, que es preciso deslegitimar al Estado Isl\u00e1mico poniendo de manifiesto que el suyo no es el \u201cIslam verdadero\u201d, que el Islam no aprueba la violencia, que la yihad ha sido mal interpretada, que hay que avanzar hacia un Islam \u201cmoderado\u201d. Sin embargo, se echan de menos enfoques que afronten el asunto con la valent\u00eda de preguntarse \u201c<em>\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si esos postulados resultaran no ser ciertos? \u00bfY si el Estado Isl\u00e1mico defiende un Islam que leg\u00edtimamente puede construirse a partir del Cor\u00e1n y los Hadices?<\/em>\u201d. Al terrorismo yihadista no se le derrotar\u00e1 con un relato inventado: debe ser derrotado oponi\u00e9ndole la verdad hist\u00f3rica, pol\u00edtica y filos\u00f3fica, sea esta la que resulte ser, tras un estudio serio y ajeno a la correcci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Es verdad que se alzan algunas voces que pretenden describir de manera fidedigna en qu\u00e9 consiste el relato del Islam y hasta qu\u00e9 punto el recurso a la violencia se encuentra legitimado en el Cor\u00e1n y la sunna. Sobre este punto resulta de enorme inter\u00e9s la inapelable acumulaci\u00f3n de referencias que Aznar facilita en su trabajo \u201cEl Islam y la Guerra\u201d. Pero, a pesar de ello y como se ver\u00e1 en algunos ejemplos m\u00e1s adelante, la contranarrativa en este asunto obvia de manera contumaz la realidad que Aznar pone ante nuestros ojos.<\/p>\n<p>Es posible que una explicaci\u00f3n a esta actitud del avestruz radique en el temor consciente o inconsciente a las represalias que se puedan derivar de cualquier manifestaci\u00f3n que, procedente de Occidente, pueda resultar m\u00ednimamente ofensiva a ojos de las autoridades religiosas del Islam (de nuevo, sean \u00e9stas las que sean). As\u00ed se desprende del an\u00e1lisis que William Arthur hace del peso dado a la libertad religiosa por parte de la Administraci\u00f3n Trump en su pol\u00edtica exterior. Si, como parece afirmar Arthur, un \u00e9nfasis en la libertad religiosa de la diplomacia estadounidense puede resultar en una mayor hostilidad de la poblaci\u00f3n o las autoridades musulmanas, es leg\u00edtimo preguntarse por qu\u00e9.<\/p>\n<p>Probablemente el temor que Arthur deja aflorar en su art\u00edculo est\u00e9 m\u00e1s que justificado. Afirma que \u201cla percepci\u00f3n de que la Administraci\u00f3n [Trump] tenga un sesgo anti musulm\u00e1n (algunos cr\u00edticos citan su prohibici\u00f3n de viaje desde pa\u00edses musulmanes) es peligrosa: podr\u00eda llevar a los terroristas a reacciones a\u00fan m\u00e1s violentas contra cristianos y no musulmanes. Esta percepci\u00f3n tambi\u00e9n har\u00e1 que se deterioren las relaciones entre Estados Unidos y pa\u00edses de mayor\u00eda musulmana (\u2026)\u201d (La traducci\u00f3n es del autor).<\/p>\n<p>No es preciso remontarse a hechos hist\u00f3ricos que recuerden el car\u00e1cter militar de la expansi\u00f3n del Islam ni de los distintos imperios musulmanes, estados isl\u00e1micos al fin y al cabo: sucesos recientes ponen de manifiesto que determinadas manifestaciones generan reacciones en extremo violentas, que justifican la prevenci\u00f3n de Arthur.<\/p>\n<p>Mencionemos s\u00f3lo algunos:<\/p>\n<ul>\n<li>La publicaci\u00f3n de Los Vers\u00edculos Sat\u00e1nicos de Salman Rushdie le vali\u00f3 una condena a muerte por parte de las autoridades religiosas de Ir\u00e1n; Rushdie, con nacionalidad brit\u00e1nica e india, ha tenido que vivir escondido durante a\u00f1os por el temor, m\u00e1s que fundado, de que su condena a muerte, dictada por el Ayatolah Jomeini, se vea un d\u00eda materializada.<\/li>\n<li>Las groseramente ofensivas caricaturas de Mahoma en el pasqu\u00edn franc\u00e9s Charlie Hebdo desencadenaron una tr\u00e1gica reacci\u00f3n por todos conocida. La reivindicaci\u00f3n del atentado fue hecha por el portavoz de Al Qaeda en la Pen\u00ednsula Ar\u00e1biga, Naser bin Ali Al Ansi (Espinosa, 2015), ya fallecido, el cual era un estudioso de la universidad Al Iman de San\u00e1a, Yemen: una vez m\u00e1s las interpretaciones rigoristas no provienen de individuos exaltados llevados por su ignorancia sino de acad\u00e9micos y autoridades religiosas que se ci\u00f1en muy literalmente a un texto que no est\u00e1n \u2013seg\u00fan la creencia compartida por la mayor parte de seguidores del Islam- autorizados a interpretar.<\/li>\n<li>En Pakist\u00e1n, la cristiana Asia Bibi ha sufrido hasta fechas muy recientes la posibilidad de ser ejecutada en virtud de una sentencia de muerte recientemente anulada \u2013pero que ya le ha supuesto la encarcelaci\u00f3n desde que fue detenida hace nueve a\u00f1os- acusada de un delito de blasfemia. El delito de Asia Bibi consisti\u00f3 en debatir con otras mujeres de su aldea sobre qu\u00e9 hab\u00eda hecho Mahoma por ellas, estando convencida por raz\u00f3n de su Fe de que Cristo hab\u00eda dado la vida por los pecados de la Humanidad. El caso, no demasiado publicitado a nivel mundial aunque l\u00f3gicamente conocido en ambientes cristianos, est\u00e1 vinculado con otros asesinatos de personas que se pronunciaron p\u00fablicamente en Pakist\u00e1n en defensa de Bibi. Si bien es verdad que el Tribunal Supremo ha anulado la sentencia, el gobierno pakistan\u00ed no dud\u00f3 en su momento en retirar la escolta a su abogado defensor, a pesar de los antecedentes de violencia contra los defensores de Bibi. Estos antecedentes incluyen el asesinato del Gobernador de Punyab por pronunciarse p\u00fablicamente a favor de Bibi. Las reacciones por parte de algunos sectores de la sociedad pakistan\u00ed a la reciente anulaci\u00f3n de la sentencia ser\u00e1n, muy probablemente, violentas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estos ejemplos ponen de manifiesto adem\u00e1s que, si bien enfrentados en asuntos de importancia, (algunos) chiitas y (algunos) sunnitas parecen estar de acuerdo en el recurso a la violencia.<\/p>\n<p>Los relatos inventados, suavizados, creados <em>ad hoc<\/em>, acerca de un Islam moderado, conciliador y que rechaza la violencia son de hecho sistem\u00e1tica y eficazmente rebatidos por las instancias religiosas del Estado Isl\u00e1mico. Es m\u00e1s: la respuesta a los intentos de deslegitimar su interpretaci\u00f3n del Cor\u00e1n y los Hadices de los ambientes m\u00e1s afines al el Islam violento llega con rapidez y contundencia. Los ejemplos son numerosos y accesibles:<\/p>\n<p>El n\u00famero 7 de la revista Dabiq contiene un art\u00edculo titulado \u201c<em>El Islam es la religi\u00f3n de la espada, no pacifismo<\/em>\u201d, y est\u00e1 repleto de referencias cor\u00e1nicas:<\/p>\n<p>Dabiq 7, p\u00e1g.21. \u201cAl? Ibn Ab? T?lib (que Al\u00e1 se complazca en \u00e9l) dijo \u201cEl mensajero de Al\u00e1 (La paz sea con \u00e9l) fue enviado con cuatro espadas: una para los mushrikin {y cuando el mes sagrado haya pasado entonces mata a los mushrikin donde los encuentres} [At-Tawbah 5]; una espada para Ahul Kitab {Lucha contra aquellos que no creen en Al\u00e1 ni en el \u00daltimo D\u00eda ni consideran il\u00edcito aquello que Al\u00e1 ha hecho il\u00edcito y queines no adoptan la religi\u00f3n de la verdad de entre aquellos que han recibido el Libro [comb\u00e1telos] hasta que paguen la jizyha y sean humillados} [At-Tawbah; 29], una espada para los munafiqin {Oh Profeta, lucha contre los kuffar y los munafiqin} [At-Tawbah; 73] y una espada para los bughat (agresores rebeldes) {entonces lucha contra el grupo que comete baghy (agresi\u00f3n) hasta que regtrese al orden de Al\u00e1} [Al-Hujur?t: 9]\u201d [Tafs?r Ibn Kath?r]\u201d. La traducci\u00f3n es del autor. En el texto las palabras \u00e1rabes pueden entenderse como \u201cpolite\u00edstas\u201d (musrikin), \u201cGente del Libro, es decir, jud\u00edos y cristianos\u201d (Ahul Kitab), \u201ccapitaci\u00f3n\u201d (jizyah), \u201clos hip\u00f3critas\u201d (munafiqin), \u201clos infieles\u201d (kafir) y \u201clos rebeldes\u201d (bughat). Como se puede comprobar, las acciones del Estado Isl\u00e1mico encuentran s\u00f3lida justificaci\u00f3n en su libro sagrado..\u201d (La traducci\u00f3n es del autor).<\/p>\n<p>El n\u00famero 15 de Dabiq se dedic\u00f3 a dejar claro a los cristianos que eran un objetivo preferente a pesar de las numerosas declaraciones bienintencionadas, malintencionadas o simplemente ingenuas que insisten en edulcorar el Islam. Esta aclaraci\u00f3n se pon\u00eda de manifiesto desde la imagen de portada: un hombre derribando la cruz de una iglesia para sustituirla por una bandera negra con la sahada. El t\u00edtulo de ese ejemplar es, precisamente, \u201cRomper la Cruz\u201d. En el cuerpo de la revista aparecen varios art\u00edculos muy expl\u00edcitos. En uno de ellos, un un art\u00edculo titulado \u201cPor qu\u00e9 os odiamos y por qu\u00e9 os combatimos\u201d queda de manifiesto que ateos, cristianos, sodomitas y muchos otros son dignos de ser combatidos activamente. M\u00e1s adelante, en las p\u00e1ginas 46 a 63, aparece el art\u00edculo \u201cRomper la Cruz\u201d, entre la 64 y la 69 una entrevista a un cristiano converso al Islam y alistado en el Estado Isl\u00e1mico. En la p\u00e1gina 75, un argumentario en contra de los papas Benedicto XVI y Francisco, con el interesante a\u00f1adido de considerar \u201csutil\u201d a este \u00faltimo por mostrarse conciliador con el Islam:<\/p>\n<p><em>Islam. Mientras Benedicto XVI conoci\u00f3 una p\u00fablica desaprobaci\u00f3n por citar a un antiguo emperador bizantino, Francisco contin\u00faa escondi\u00e9ndose tras un velo enga\u00f1oso de \u201cbuena voluntad\u201d, escondiendo sus intenciones realies de pacificar la naci\u00f3n musulmana. Esto se pone de manifiesto en la frase de Francisco \u201cnuestro respeto por los aut\u00e9nticos seguidores del Islam deber\u00eda llevarnos a evitar odiosas generalizaciones porque el aut\u00e9ntico Islam y la adecuada lectura del Cor\u00e1n est\u00e1n opuestos a cualquier forma de violencia)<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>En las muy numerosas citas que aporta el EI en sus publicaciones parece quedar de manifiesto que la adecuada lectura del Cor\u00e1n no resulta tan pac\u00edfica como el Papa Francisco sugiere.<\/p>\n<p>Como se puede constatar, las referencias al Cor\u00e1n y los Hadices en ambos ejemplos \u2013y en todas las publicaciones peri\u00f3dicas del Estado Isl\u00e1mico-son constantes. Negar ese hecho \u2013as\u00ed como el detalle en absoluto trivial de que las referencias son textuales, no est\u00e1n modificadas con respecto al texto original- es caer en el\u00a0 enga\u00f1o de los sastres truhanes\u00a0 y esforzarse en ver vestido al emperador cuando realmente est\u00e1 desnudo, como en el cuento de Andersen.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Como recuerda Torres, \u201c<em>en 2006, Daniel Benjamin y Steven Simon publicaron en el The New York Times un premonitorio art\u00edculo centr\u00e1ndose en la muerte de Al Zarqawi, donde percibieron acertadamente un cambio de paradigma: La lecci\u00f3n m\u00e1s importante que nos deja su reinado del terror es el espejo que nos impide entender la verdadera amenaza yihadista. Nuestro desconocimiento de que el yihadismo es un movimiento social y no s\u00f3lo un pu\u00f1ado de organizaciones terroristas<\/em>\u201d. Un movimiento social, nos atrevemos a apuntar, respaldado por la inmensa fortaleza que le proporciona el sustrato de una fe milenaria, el Islam, compartida en la gran mayor\u00eda de sus postulados por mil millones de personas.<\/p>\n<p>Para poder presentar una contra narrativa eficaz al yihadismo es imprescindible comprometerse con la pregunta de \u201c\u00bfC\u00f3mo es realmente\u00a0 el Islam?\u201d. No c\u00f3mo la <strong>correcci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong> lo explica sino c\u00f3mo lo explican su libro sagrado y la sunna. C\u00f3mo fue la vida del Mensajero del Islam. Qu\u00e9 le \u201corden\u00f3\u201d hacer a Mahoma el Arc\u00e1ngel Gabriel. Es imprescindible estar preparados para la respuesta de que lo que le orden\u00f3 hacer fuera la yihad y, lo cierto, es que hay indicios de que podr\u00eda ser as\u00ed: la biograf\u00eda can\u00f3nica de Mahoma, de Ibn Ishaq, es la de un h\u00e1bil caudillo militar que no duda en instigar la guerra cuando le resulta conveniente (como en la batalla de Badr), en ordenar la eliminaci\u00f3n de quienes le ofenden, (como el poeta Kab Ibn Al Ashraf) ni tampoco en tomar venganza de los jud\u00edos de Medina cuando resultan un obst\u00e1culo demasiado inc\u00f3modo. Los Hadices nos relatan, de manera ejemplarizante, que los s\u00fabditos de Mahoma arrebataban la vida de quienes le resultaban inc\u00f3modos a su maestro recibiendo por ello promesas de bienaventuranza y tambi\u00e9n que les es l\u00edcito hacer esclavas entre las mujeres de los vencidos. Haciendo un ejercicio de imaginaci\u00f3n podemos tratar de aventurar c\u00f3mo habr\u00eda reaccionado Mahoma si hubiera pasado unos d\u00edas de 2015 en Mosul o Raqqa. Tal vez si Mahoma pudiera ver la magnitud de la devastaci\u00f3n que hace posible la actual tecnolog\u00eda se sentir\u00eda sobrecogido; quiz\u00e1s se sorprender\u00eda de que las redes sociales hubieran hecho posible exponer de forma tan obscena la crueldad de las ejecuciones; es posible que acerc\u00e1ndose con autoridad a Al Bagdadi le dijera \u201c<em>ya basta<\/em>\u201d, pero probablemente el esquema mental del califa del Estado Isl\u00e1mico no le resultar\u00eda ajeno, ni tampoco se lo resultar\u00edan las palabras que \u00e9ste emplea para justificarse.<\/p>\n<p>Es necesario que resuene la voz de un ni\u00f1o gritando \u201c<em>\u00a1Pero si no lleva nada encima!<\/em>\u201d para que nos demos cuenta de que el emperador est\u00e1 desnudo. De que hay indicios suficientes como para plantearse la inquietante posibilidad de que los textos de Dabiq y de Rumiya sean la interpretaci\u00f3n correcta del Islam. O, por lo menos, que sean una interpretaci\u00f3n tan l\u00edcita como otras y que, de hecho, vulnera mucho menos la literalidad de un texto considerado increado por la fe musulmana; un texto no sujeto a interpretaci\u00f3n por ser el dictado de Dios, no una creaci\u00f3n humana escrita a partir de mociones de \u00edndole espiritual. Esta posibilidad, aunque aterradora por los escenarios a los que puede conducir, no es descabellada, m\u00e1xime cuando la doctrina musulmana qued\u00f3 fijada definitivamente antes del segundo milenio de nuestra era. Es necesario plantearse cuanto antes que tal vez Abu Baker Al Bagdadi haya tratado de hacer exactamente lo que Mahoma propon\u00eda y practicaba, magnificado de manera dram\u00e1tica por los medios de destrucci\u00f3n, y la densidad de poblaci\u00f3n del siglo XXI.<\/p>\n<p>Por supuesto esclarecer si ese es el caso es responsabilidad de las m\u00e1s altas instancias del Islam. Pero, hasta que esas altas instancias aclaren definitivamente la cuesti\u00f3n, y es improbable que eso ocurra en un breve plazo de tiempo, la contra narrativa m\u00e1s eficaz no ser\u00e1 repetir incesantemente un Islam inventado, creado en <em>think-tanks<\/em> occidentales, sino abogar por la implantaci\u00f3n por convencimiento de un orden moral justo en el que cada persona sea respetada por su dignidad inviolable, en todo igual a la de sus\u00a0 semejantes, y que excluya el uso de la violencia para la imposici\u00f3n del ideal. Esa <strong>guerra del relato<\/strong>, una guerra sin cuartel para desmontar las contradicciones y las falsedades hasta enfrentar a cada individuo con su responsabilidad personal de elegir o repudiar para siempre la violencia, es la \u00fanica realista.<\/p>\n<p>_____<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\">[i]<\/a> Seguimos aqu\u00ed a David Rapoport en su conferencia \u201cLas cuatro oleadas del terrorismo moderno\u201d pronunciada en 2004 en Zaragoza en las primeras Jornadas sobre Terrorismos en el S. XXI organizadas por la Fundaci\u00f3n Gim\u00e9nez Abad de Estudios Parlamentarios y del Estado Auton\u00f3mico. No obstante le seguimos con alguna reserva, al considerar que el terrorismo religioso deber\u00eda en justicia llamarse salafista yihadista por cuanto resulta injusto incluir en esa categor\u00eda a la multitud de confesiones religiosas que nada tienen que ver con el fen\u00f3meno terrorista religioso, casi exclusivamente representado por musulmanes con una versi\u00f3n radical y particular de su fe. De manera tal vez inconsciente, Rapoport incurre en una aproximaci\u00f3n eufem\u00edstica a este fen\u00f3meno que est\u00e1 muy en relaci\u00f3n con lo que se trata en este ensayo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[ii]<\/a> Para las referencias cor\u00e1nicas hemos utilizado la edici\u00f3n del Cor\u00e1n traducido por el Dr. Bahige Mulla Huech, editada en 2017 por C.S.T Editions, Barcelona.<\/p>\n<p><a href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[iii]<\/a> Francia, muy dada a las Iglesias nacionales, propon\u00eda recientemente una reelaboraci\u00f3n del Islam que dejara fuera las partes conflictivas.<\/p>\n\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Fernando Fern\u00e1ndez de la Cigo\u00f1a<\/strong>, M\u00e1ster en An\u00e1lisis y Prevenci\u00f3n del Terrorismo (Universidad Rey Juan Carlos)<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"961\" height=\"526\" src=\"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/uploads\/paper-5b.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2698\" srcset=\"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/uploads\/paper-5b.jpg 961w, https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/uploads\/paper-5b-300x164.jpg 300w, https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/uploads\/paper-5b-768x420.jpg 768w, https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/uploads\/paper-5b-203x110.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 961px) 100vw, 961px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div style=\"height:24px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>Las opiniones de este an\u00e1lisis son de exclusiva responsabilidad del autor<\/em><\/p>\n<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-bottom-left\"><a href=\"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2692?print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><span class=\"pdfprnt-button-title pdfprnt-button-print-title\">Imprimir<\/span><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paper 5\/2018 . Resumen La contranarrativa frente al terrorismo yihadista y muy especialmente contra el desarrollado por el Estado Isl\u00e1mico se ha esforzado en resaltar como uno de los argumentos principales para deslegitimarlo, que la interpretaci\u00f3n del Islam que hacen los seguidores de este grupo es una falsificaci\u00f3n del Islam real. 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