{"id":6703,"date":"2026-03-27T18:43:11","date_gmt":"2026-03-27T17:43:11","guid":{"rendered":"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/?p=6703"},"modified":"2026-04-14T17:57:47","modified_gmt":"2026-04-14T16:57:47","slug":"servicio-de-defensa-jorge-salvadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/servicio-de-defensa-jorge-salvadores\/","title":{"rendered":"Servicio de Defensa (I)"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Paper 64<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\">27 Marzo 2026<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>John Fitzgerald Kennedy (JFK):<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Ask not what your country can do for you\u2026\u201d <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cHave you served? <\/em><\/p>\n<p><em>I have served\u201d<\/em><\/p>\n<p>Esta pregunta sencilla y su respuesta clara, no exenta de orgullo, determina un antes y un despu\u00e9s para la persona que la pronuncia y su consideraci\u00f3n por parte de quien la escucha, sin mencionar el respeto que suele evocar en el mundo anglosaj\u00f3n en general y en Estados Unidos en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un giro del destino inesperado, casi ineluctable, los europeos nos estamos viendo confrontados en nuestro tiempo y en el futuro con la dura realidad: la necesidad de abrir el debate sobre la recuperaci\u00f3n del <strong>servicio c\u00edvico-militar <\/strong>voluntario en un primer momento, y obligatorio llegado el caso. <em>Servir a la sociedad para protegerla<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La gravedad de la amenaza rusa en el flanco oriental y la incertidumbre generada por la presidencia de Trump en el flanco occidental -amenaza a Groenlandia-, el misterio insondable que representa China, o la inestabilidad cr\u00f3nica en Oriente Medio, nos han hecho recordar, con crudeza, que no podemos dar por descontado el bienestar y las libertades de las que gozamos a diario, porque puede que haya que volver a luchar por ellas para defenderlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los jefes de Estado Mayor de las principales potencias europeas son plenamente conscientes de la insuficiencia de medios humanos y materiales de los ej\u00e9rcitos profesionales actuales, siendo necesario poder duplicar o triplicar nuestras capacidades con el fin de disuadir a nuestros potenciales agresores y movilizar contingentes c\u00edvico-militares \u00e1giles por toda Europa, y allende nuestras fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>En un escenario cr\u00edtico, y con independencia de la existencia o no de un desarrollo operativo de la <em>Pol\u00edtica Com\u00fan de Seguridad y Defensa de la UE<\/em>, los Estados miembros, tanto de la UE como de la OTAN, deber\u00e1n estar preparados para la ocasi\u00f3n, actuando con determinaci\u00f3n y de forma ordenada en caso de aplicarse el Art\u00edculo 5 de la OTAN. Haciendo de la necesidad virtud y adaptando a marchas forzadas las costuras jur\u00eddicas de la UE a la realidad de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta tesitura, Espa\u00f1a podr\u00eda dar ejemplo y promover este debate a escala europea, demostrando solidaridad y coraje como la sociedad europe\u00edsta que somos. S\u00f3lo que esta vez podemos invertir el orden de los acontecimientos y ser nosotros quienes ofrezcamos al resto de Europa una contribuci\u00f3n generosa y altruista con un mensaje inequ\u00edvoco: no os vamos a abandonar en caso de amenaza o ataque a vuestra integridad territorial y personal.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses mediterr\u00e1neos de Europa hemos llegado en general m\u00e1s tarde a la democratizaci\u00f3n y a la construcci\u00f3n del proyecto de la UE, siendo receptores netos durante d\u00e9cadas de fondos de cohesi\u00f3n que han posibilitado la modernizaci\u00f3n y despliegue de nuestras infraestructuras p\u00fablicas, y benefici\u00e1ndonos de fondos extraordinarios para capear sucesivas crisis (2008, COVID-19, energ\u00e9ticas) que han amortiguado de forma decisiva su impacto social y moral en nuestros pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>Por una vez podr\u00edamos tomar la delantera y devolver dicha solidaridad estando dispuestos a liderar este debate y a sentar los cimientos, desde Espa\u00f1a, de un futuro servicio c\u00edvico-militar paneuropeo o Fuerzas Armadas continentales, nutrido tanto por militares profesionales como por la milicia voluntaria o la conscripci\u00f3n obligatoria en caso de estallido b\u00e9lico u otras emergencias.<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n estrat\u00e9gica de Espa\u00f1a como cabeza de puente del continente americano y, a la vez, frontera sur de Europa con el mundo africano, es una raz\u00f3n de m\u00e1s para que la ciudadan\u00eda se sienta impelida a jugar un papel determinante en el devenir de los turbulentos a\u00f1os que nos aguardan en el tablero geopol\u00edtico mundial que se est\u00e1 fraguando a pasos agigantados.<\/p>\n\n\n\n<p>Espa\u00f1a, junto a sus socios europeos mediterr\u00e1neos, tiene la grave responsabilidad de hacer frente a desaf\u00edos en los que se mezclan intereses de seguridad y valores humanitarios: migraciones masivas espoleadas por la desesperaci\u00f3n, mafias y crimen organizado, tr\u00e1fico de seres humanos, droga y terrorismo yihadista. Una amalgama de intereses contrapuestos que generan una complejidad que s\u00f3lo puede abordarse a escala paneuropea.<\/p>\n\n\n\n<p>Por no mencionar la creciente influencia rusa, por interposici\u00f3n de sus fuerzas mercenarias, en el Sahel y el \u00c1frica Subsahariana, llenando gradualmente un vac\u00edo que la UE no ha podido o sabido llenar tras la retirada de Francia en a\u00f1os recientes en medio de golpes de Estado e interferencias extranjeras de distinta naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Este vac\u00edo de poder o fragilidad acuciante de los intereses vitales europeos es un tal\u00f3n de Aquiles de toda la arquitectura de seguridad continental, africana y europea, con un potencial desestabilizador incalculable en el seno de las propias sociedades afectadas, al poder utilizarse los flujos migratorios como armas o amenazas h\u00edbridas que empobrecen y debilitan a \u00c1frica, y dividen y polarizan a Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, resulta descorazonadora la indiferencia, apat\u00eda o miedo que los asuntos de Defensa todav\u00eda generan en amplios sectores de la sociedad, a los que, por ejemplo, parece ajeno, por lejano, el sufrimiento del pueblo ucraniano desde 2022, habiendo incluso negado la posibilidad de enviar material b\u00e9lico a Ucrania con el que defenderse de la agresi\u00f3n rusa, y a los que la idea de \u201cservir a tu pa\u00eds\u201d les produce risa o rechazo visceral, como algo propio de tiempos pret\u00e9ritos.<\/p>\n\n\n\n<p>Emerge entonces la pregunta ineludible y para la que no existe escapatoria: \u00bfestar\u00edan dispuestos a mirar para otro lado y a afirmar que \u201ceste no es nuestro problema\u201d (o conflicto o guerra) si un d\u00eda son intimidados, atacados o invadidos nuestros conciudadanos europeos polacos, b\u00e1lticos o n\u00f3rdicos, por poner solo un ejemplo?<\/p>\n\n\n\n<p>Una pl\u00e9yade de pol\u00edticos, intelectuales, acad\u00e9micos, funcionarios y periodistas, entre otros, han contribuido, bienintencionada pero irresponsablemente durante d\u00e9cadas, a crear un clima de opini\u00f3n p\u00fablica desinteresado o extra\u00f1o o distante -cuando no contrario- hacia los temas de Defensa, como si fueran s\u00f3lo un asunto de los militares profesionales y no de la sociedad en su conjunto, un derecho-deber de cada ciudadano (Art. 30 de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola de 1978).<\/p>\n\n\n\n<p>Son los mismos que nos han regalado los o\u00eddos con los parabienes de la sociedad \u201cposmoderna\u201d o \u201cposheroica\u201d, del \u201cfin de la Historia\u201d o del \u201cpoder blando\u201d de la UE, as\u00ed como con la idea de la superioridad moral de nuestras sociedades centradas en el comercio, los Derechos Humanos y la Cooperaci\u00f3n Internacional, soslayando la necesidad de invertir tambi\u00e9n y conservar un \u201cpoder duro\u201d, industrial y militar, necesario como sost\u00e9n y garante, en circunstancias cr\u00edticas y adversas, de nuestro sistema de valores y libertades; y sin el cual se podr\u00eda desmoronar el loable edificio \u00e9tico de derechos, libertades, garant\u00edas, comercio y cooperaci\u00f3n sobre el que se asienta la UE.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed las prisas y la precipitaci\u00f3n con la que ahora nos vemos arrastrados, de forma tard\u00eda, a una inversi\u00f3n masiva y a dolorosos ajustes socioecon\u00f3micos, con el fin de no quedarnos atr\u00e1s y ser dependientes y vulnerables en la crucial tr\u00edada Industria-Defensa-Tecnolog\u00eda. Una tr\u00edada a la que los pesos pesados de la arena internacional (Estados Unidos, China, Rusia, India, Israel) y otros actores con un potencial desestabilizador para los intereses occidentales (Ir\u00e1n, Corea del Norte) no han escatimado esfuerzos y recursos ingentes en los \u00faltimos decenios.<\/p>\n\n\n\n<p>Europa est\u00e1 progresando exponencialmente desde 2022 con el estallido de la Guerra de Ucrania, un esfuerzo precedido por una revisi\u00f3n en profundidad de sus protocolos y sistemas de alerta temprana, tanto econ\u00f3micos como de seguridad y salud p\u00fablicas desde la crisis de 2008 y la pandemia de 2020; no obstante, la lentitud de nuestra reacci\u00f3n y el retraso comparativo con los pa\u00edses mencionados pueden habernos condenado ya a la irrelevancia y a la dependencia a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta situaci\u00f3n puede cambiar dr\u00e1sticamente, y estamos a tiempo de que as\u00ed sea, si la sociedad de la que emana la voluntad y determinaci\u00f3n de los responsables pol\u00edticos se muestra unida y firme en su prop\u00f3sito de no verse doblegada ni empujada por los acontecimientos. Una sociedad que no se limite a ser una comparsa o espectadora pasiva de la Historia, sino que est\u00e1 dispuesta a cabalgar a lomos de ella tomando las riendas de su destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta responsabilidad, querido lector, querida lectora, nos corresponde en exclusiva a nosotros como personas que madrugan cada d\u00eda y se miran en el espejo y hacen examen de conciencia y se interrogan sobre qu\u00e9 sociedad queremos ser y qu\u00e9 futuro queremos legar a nuestros descendientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Una opini\u00f3n p\u00fablica que no puede mirar para otro lado o esconder la cabeza cada vez que nos asaltan noticias inquietantes, porque consideramos que los problemas se arreglan solos o preferimos que sean otros los que realicen sacrificios cada vez que surge un conflicto o se producen carnicer\u00edas o masacres a lo largo y ancho del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque en esta encrucijada, el riesgo y la amenaza lo tenemos a las puertas de nuestras casas y fronteras europeas, y ya no podemos escondernos m\u00e1s por mucho que apreciemos nuestras vidas pl\u00e1cidas y pac\u00edficas. Una paz extraordinaria e ininterrumpida pr\u00e1cticamente desde 1945 y hasta la Guerra de los Balcanes del pasado siglo; una paz, no lo olvidemos, en buena parte lograda gracias al escudo de seguridad y la inversi\u00f3n ingente en Defensa de Estados Unidos a trav\u00e9s de la OTAN, facilitando un coste de oportunidad en el gasto p\u00fablico que pudo orientarse y centrarse en el despliegue del Estado del Bienestar europeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, y por mucho que nos duela, hay una parte de verdad en el reproche que los sectores m\u00e1s conservadores de la Administraci\u00f3n Trump -y no s\u00f3lo de ella- nos hacen a los europeos cuando hemos perdido su confianza y credibilidad como socios solventes, porque en estos momentos no somos siquiera capaces de sostener el esfuerzo b\u00e9lico en Ucrania sin el apoyo sostenido de la industria y tecnolog\u00eda estadounidenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Y algo mucho m\u00e1s serio a\u00fan: nuestra incapacidad para defendernos por nosotros mismos en una hipot\u00e9tica confrontaci\u00f3n con Rusia o de defender nuestros intereses vitales, amenazados por el deterioro galopante de muchos escenarios conflictivos en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Immanuel Kant denominaba \u201cculpable minor\u00eda de edad\u201d a los individuos, pueblos y sociedades que no hab\u00edan alcanzado el estadio de la <em>Ilustraci\u00f3n<\/em>, y ello podr\u00eda aplicarse a nuestra actual situaci\u00f3n geopol\u00edtica medida en t\u00e9rminos de \u201cpoder duro\u201d. Una minor\u00eda de edad que alcanza lo rid\u00edculo e incluso grotesco cuando despreciamos o criticamos tanto a los Estados Unidos u otros pa\u00edses, o tildamos de \u201cvasallaje\u201d o \u201cpleites\u00eda\u201d a nuestra relaci\u00f3n con el gigante americano cuando la tozuda realidad es que somos impotentes y desvalidos sin su apoyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos quejamos y juzgamos la realidad en t\u00e9rminos moralistas para ocultar despu\u00e9s nuestra hipocres\u00eda, miedo o falta de determinaci\u00f3n cuando se trata de salvar vidas o impedir un genocidio (como por ejemplo en Srebrenica o Kosovo, en pleno coraz\u00f3n de Europa, en el ocaso del s. XX). Solemos llegar tarde ya, para la crucial reconstrucci\u00f3n humanitaria posconflicto. Ya lo advert\u00eda Felipe Gonz\u00e1lez: \u00abes m\u00e1s f\u00e1cil defender a las ballenas -l\u00e9ase lo humanitario- que hacer pol\u00edtica -l\u00e9ase poder duro-\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>O nuestra incapacidad flagrante para intervenir, sin el apoyo expl\u00edcito o impl\u00edcito, de Estados Unidos, es decir, de la OTAN, en situaciones humanitarias que claman a la conciencia mundial y en la que guardamos un silencio ominoso (Ruanda y Burundi, RDC, Sud\u00e1n). Hemos asistido compungidos a la comisi\u00f3n de cr\u00edmenes de guerra o de lesa humanidad (incluso genocidio seg\u00fan voces autorizadas) en Palestina e Israel. O la reciente masacre de mujeres, ni\u00f1as y civiles en la Rep\u00fablica Isl\u00e1mica de Ir\u00e1n para acallar leg\u00edtimas protestas populares.<\/p>\n\n\n\n<p>En agosto de 2021 los europeos contribuimos a salvar miles de vidas en Afganist\u00e1n, con una iniciativa destacada de Espa\u00f1a por medio de sus Fuerzas Armadas y representantes civiles y diplom\u00e1ticos, con un protagonismo y coraje especial de las mujeres afganas, muchas de ellas hoy entre nosotros rehaciendo sus vidas, como retrata el cineasta espa\u00f1ol Dani de la Torre en la \u00e9pica serie <em>La Unidad<\/em>. Sin embargo, nada de ello hubiera sido posible sin el despliegue de medios y log\u00edstica de los Estados Unidos, con el per\u00edmetro de seguridad creado en torno al aeropuerto de Kabul y el flujo constante de aviones que de all\u00ed pudieron despegar.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, si queremos dejar de ser indiferentes, de sentirnos frustrados e impotentes, lo cual es caldo de cultivo, siempre, tanto en la vida personal como en la colectiva, para buscar culpables fuera de nosotros y juzgar y criticar a los dem\u00e1s evadiendo nuestra propia responsabilidad, disimulando temores y complejos inconfesables, debemos dar pasos decisivos para entrar definitivamente en la vida adulta geopol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es a esto y no a otra cosa a lo que se refer\u00eda Ursula von der Leyen en la reciente <em>Conferencia Anual de Embajadores de la UE <\/em>y por la que se la ha criticado de forma interesada, feroz e injustificadamente. Atacada, por cierto, por el mismo coro de voces biempensantes que sigue teniendo miedo a enfrentar la realidad tal cual es, que confunde el deber ser con el ser y que es corresponsable del actual estado de vulnerabilidad y minor\u00eda de edad en la que todav\u00eda nos encontramos los europeos.<\/p>\n\n\n\n<p>El liderazgo suele venir acompa\u00f1ado de cr\u00edticas y genera incomodidad, y Ursula, con sus aciertos y errores, est\u00e1 teniendo al menos el coraje de se\u00f1alar el camino al que nos dirigimos, llamar a las cosas por su nombre, no enga\u00f1arnos y empezar a prepararnos para lo que se puede avecinar. Y para ello hay que aprender el lenguaje del poder, de la fuerza y \u201cdejar de ser los \u00fanicos omn\u00edvoros en un mundo de carn\u00edvoros-depredadores\u201d (Josep Borrell).<\/p>\n\n\n\n<p>Todo ello sin renunciar a nuestros principios y valores europe\u00edstas, cosmopolitas, liberales, sociales, solidarios, democr\u00e1ticos y universalistas. Pero estando dispuestos a luchar por ellos para defenderlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyo con las palabras l\u00facidas de Carlo Masala, autor del ensayo seminal <em>Si Rusia ganara. Un escenario m\u00e1s que probable<\/em> (Pen\u00ednsula, 2026):<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Una sociedad que no es consciente de que es su estilo de vida lo que se ve amenazado por la guerra h\u00edbrida, que no se da cuenta de que Rusia persigue erosionar la confianza en la capacidad de resolver problemas que tienen las instituciones y los procesos democr\u00e1ticos (\u2026).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La resiliencia es el principal requisito previo para llegar a encarar con \u00e9xito los desaf\u00edos a los que los pa\u00edses europeos se enfrentar\u00e1n en a\u00f1os venideros. Rusia s\u00f3lo ser\u00e1 disuadida y se mantendr\u00e1 a raya si las sociedades europeas est\u00e1n dispuestas a pagar el precio (\u2026). Cualquiera que aspire a incrementar el gasto en defensa deber\u00e1 recortar en otras \u00e1reas, o frenar inversiones en otros \u00e1mbitos. Ello tambi\u00e9n implicar\u00e1 una reevaluaci\u00f3n de las prioridades de los Gobiernos.<\/em><\/p>\n<p><em>La falta de resiliencia en la sociedad tiene unas consecuencias negativas que van m\u00e1s all\u00e1 del impacto financiero. Las Fuerzas Armadas no pueden cumplir con su misi\u00f3n durante mucho tiempo si no cuentan con el apoyo popular (\u2026). Aun as\u00ed, para que una sociedad desarrolle la disposici\u00f3n a volverse resiliente, hace falta que su Gobierno le comunique con gran claridad qu\u00e9 es lo que hay en juego.<\/em><\/p>\n<p><em>Las sociedades democr\u00e1ticas se encuentran amenazadas por una guerra h\u00edbrida, y en \u00faltimo extremo, lo que est\u00e1 en juego es nada menos que la defensa de la democracia como forma de gobierno o, por expresarlo de manera m\u00e1s dr\u00e1stica: la defensa de c\u00f3mo vivimos y c\u00f3mo queremos vivir<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Jorge Salvadores<br><\/strong>Analista de Inteligencia y profesor de Relaciones Internacionales<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-cyan-bluish-gray-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-342b4bd79455bce5b80a8ab8bf40f152\"><em>Las opiniones de este an\u00e1lisis son de exclusiva responsabilidad de su autor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:250px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-bottom-left\"><a href=\"https:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6703?print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/articulo30.org\/politica-defensa\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><span class=\"pdfprnt-button-title pdfprnt-button-print-title\">Imprimir<\/span><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paper 64 27 Marzo 2026 John Fitzgerald Kennedy (JFK): \u201cAsk not what your country can do for you\u2026\u201d \u201cHave you served? 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