Argelia y el efecto dominó: Marruecos, España

Análisis 225

El pasado mes de abril dimitió Abdelaziz Bouteflika, tras gobernar Argelia durante 20 años. A pesar de ello, el país sigue controlado por una estructura económico-militar opaca, a menudo designada como ‘Le Pouvoir’. Por esa razón, una parte representativa de la sociedad civil sigue manifestándose cada viernes desde mediados de febrero, pidiendo una transición realmente democrática que no esté dirigida por “le pouvoir”.

Gaïd Salah, líder del ejército argelino y quien lleva la batuta en el país, está llevando a cabo una oleada de detenciones y arrestos hacia políticos y magnates, con el pretexto de casos de corrupción. Aunque sí se han producido casos de prácticas ilegales, parece que en realidad se trata de una estrategia de Salah para justificar la necesidad de su mandato ante la sociedad argelina. Al mismo tiempo, el Ejército ha reiterado su oposición a cualquier tipo de solución a la crisis fuera de las vías constitucionales. Es cierto que abandonar la vía constitucional puede traer desorden y caos, pero Salah y el ejército podrían instrumentalizar un proceso constitucional para mantener el status quo y arruinar cualquier intento de transición democrática genuina. 

Argelia es un socio comercial clave para España porque es su segundo mayor comprador de productos, en su mayoría gas y petróleo. No podemos olvidar que la mitad del gas que importamos viene de Argelia. Por otro lado, en 2018 España exportó productos por un valor de más de $3.200 millones y las importaciones fueron de $4.720 millones. Asimismo, el país magrebí tiene un grandísimo potencial en el campo de las energías renovables, especialmente la energía solar, un mercado emergente de interés en el medio-largo plazo.  Además, desde una perspectiva estratégica de seguridad, y como telón de fondo, una Argelia estable ha actuado durante años como frontera contra numerosas amenazas del Sahel.

Como se traduce de la Estrategia de Seguridad Nacional, las consecuencias de la inestabilidad afectarían a los intereses y las amenazas de España. En el ámbito económico, la ruptura del orden significaría perder a un gran socio comercial y se podría cortar el flujo de hasta un 50% del gas natural que importa España. En cuanto a lo político y la seguridad, nunca es agradable tener vecinos inestables y revueltos, un caos que tendría unos efectos desastrosos, ya conocidos por conflictos similares en la región. La experiencia política española podría ser de utilidad para la transición argelina y dado su peso en la Unión Europea, sería factible elaborar iniciativas con el apoyo de Italia y Francia. La Política Común de Seguridad y Defensa tiene en la frontera sur europea uno de sus principales retos, lo que se traduce en reformas del sector de la seguridad y en la reconstrucción de instituciones

La barrera natural de la inmigración ilegal caería, y las costas españolas quedarían a pocos kilómetros del caos fomentado por organizaciones criminales, clanes y grupos de poder, y tendría consecuencias en el tráfico de drogas, armas y personas. Como efecto contagio, los grupos que actúan en Libia, podrían extenderse a Argelia y multiplicar la inestabilidad en la región, llegando a la frontera de Marruecos. Conviene tener claro que, hoy en día, ciudades como Málaga, Almería o Murcia quedan dentro del rango de alcance de misiles balísticos del arsenal argelino. En concreto, se trata de los Iskander-E rusos y los Chaoxun-1 chinos, ambos con capacidad de llegar a objetivos situados a 280 kilómetros de distancia.

En el caso de que no se consiga salvaguardar la estabilidad del país, España deberá buscar y asegurar alternativas energéticas, reforzar las capacidades de defensa contra misiles balísticos en el sur de España, y prepararse para grandes oleadas de inmigración irregular provenientes del Sahel. La siguiente ficha en el efecto dominó sería Marruecos (Ceuta, Melilla), cuya frontera con Argelia es una de las más militarizadas del mundo.

Albert Vidal Ribé, Relaciones Internacionales, Global Affairs Strategic Studies (Universidad de Navarra)

Alcance de los misiles Iskander-E 

Las opiniones de este análisis son de exclusiva responsabilidad del autor

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